Portada » Cultura » Las enseñanzas de Mi Viejo…

Las enseñanzas de Mi Viejo…


Guiselle Rivera Calderón
H. Guiselle  Rivera Calderón

Poetisa y educadora costarricense

Aún puedo verlo acostado en su cama, repasando una y otra vez sobre La Biblia, algún Salmo o Proverbio que de forma particular hubiese robado su atención, o escuchar su voz al teléfono contándome sus proyectos, sus ilusiones y metas y esperando mi opinión de soñadora interminable como él.

bibliaTodavía en misa observo hacia adelante y cuando veo los rayos de luz reflejarse en alguna cabeza desnuda, a la que el tiempo también le robase el cabello, lo imagino levantarse despacio y desfilar a comulgar con las manos cruzadas a su espalda unas  veces al lado de mi madre, otras veces solo.

Su imagen en mi memoria y posiblemente en la de toda mi familia sigue estando viva y aunque algunos detalles se borren de la mente, después de  diez años desde su  inesperada muerte, El Viejo sigue entre nosotros y sus recuerdos y enseñanzas marcan las decisiones de cada uno.

Hay muchas cosas que no llegó a conocer; su ultima nieta, algunos desastres políticos de  la década, sufrimientos y descalabros familiares que jamás hubiese imaginado, triunfos, luchas y fracasos que ya no le toco vivir. Pero  de muchas formas entre nosotros Papi sigue siendo parte de TODO lo  que somos.

Sin derecho a dudarlo  esto sucede en la mayoría de familias que han perdido a uno de sus principales seres amados. Las imágenes de Papá no solamente las guardamos por amor, por  la necesidad  de no olvidarlo o  por La fuerza de sus recuerdos. Sino porque a menudo en la calle decenas de personas que lo conocieron nos cuentan alguna de las anécdotas que les tocó compartir a su lado.

Ese hombre pequeño, era grande en amistades, compromisos y acciones, y enérgico como fue toda su vida, sembró en muchas personas historias que a menudo nos comparten.  Y que nos sorprenden por estar cargadas de su sabiduría, sus consejos llenos de solidaridad humana y su compromiso ético y espiritual.

Tuto Rivera, me dijo… o me enseñó, o me dio… es la frase predilecta de mis hermanos quienes al oírla levantamos una mirada de esperanza  ansiosos por saber algo mas de él.

Hoy intentando recopilar esos recuerdos iniciaré a partir de este noviembre un anecdotario de  sus enseñanzas y te invito  a conocerlas, a sentirlas y a recordar las tuyas propias en memoria de los seres que amas y han marcado tu vida al morir.

7 de Nov. del 2003. Multitud de personas   acompañó el  funeral  de Fausto Rivera Monge   sus amigos se dieron por convocados como desfile de hormigas…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *