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Acoso o mobbing laboral

Artículo escrito por Catalina Rivera Sanabria

CatalinaRiveraS

Abogada y Notaria.

El conocido acoso o mobbing laboral es toda aquella acción tendiente a producir terror, miedo, daño, desprecio o desánimo a un trabajador. Son actos de violencia psicológica, emocional y que puede llegar incluso a violencia física.

El “Repertorio de recomendaciones prácticas sobre la violencia en el lugar de trabajo en el Sector de los Servicios y Medidas para combatirla” suscrita por la OIT en Ginebra del año 2003, define la violencia laboral como  “Toda acción, incidente o comportamiento que se aparta de lo razonable mediante el cual una persona es agredida, amenazada, humillada o lesionada por otra en el ejercicio de su actividad profesional o como consecuencia directa  de la misma. La violencia interna en el lugar de trabajo es la que tiene lugar entre los trabajadores, incluidos directores y supervisores. La violencia externa es la que tiene lugar entre trabajadores (y directores y supervisores) y toda otra persona presente en el lugar de trabajo.”

 

acoso laboralLa víctima recibe una violencia psicológica injustificada, a través de actos negativos y discrepantes dentro o fuera de su trabajo y por parte de sus compañeros, el cual sería un acoso horizontal (entre iguales), de sus subalternos (en sentido vertical ascendente) o de sus superiores (en sentido vertical descendente, también llamado bossing, por venir de los o el jefe).

Dicha violencia psicológica se produce de forma  recurrente durante un tiempo prolongado, a lo largo de semanas, meses e incluso años, y a la misma en ocasiones se añaden “accidentes fortuitos” y hasta agresiones físicas, en los casos más graves.

El agresor o acosador lo que pretende a través de esta conducta es el retiro de su víctima del trabajo, sea porque es una amenaza para él, porque no le agrada o simplemente no va con sus intereses personales.

Muy importante en este tema del acoso laboral es la reincidencia de distintos actos, que no se producen de manera aislada, sino pasan a ser acciones constantes por parte del acosador.

Según el profesor Iñaki Piñuel y Zabala son conductas habituales en el acoso laboral:

  • Gritar, avasallar o insultar a la víctima cuando está sola o en presencia de otras personas.
  • Asignarle objetivos o proyectos con plazos que se saben inalcanzables o imposibles de cumplir, y tareas que son manifiestamente inacabables en ese tiempo.
  • Sobrecargar selectivamente a la víctima con mucho trabajo.
  • Amenazar de manera continuada a la víctima o coaccionarla.
  • Quitarle áreas de responsabilidad clave, ofreciéndole a cambio tareas rutinarias, sin interés o incluso ningún trabajo que realizar («hasta que se aburra y se vaya»).
  • Modificar sin decir nada al trabajador las atribuciones o responsabilidades de su puesto de trabajo.
  • Tratarle de una manera diferente o discriminatoria, usar medidas exclusivas contra él, con vistas a estigmatizarlo ante otros compañeros o jefes (excluirle, discriminarle, tratar su caso de forma diferente).
  • Ignorarle (hacerle el vacío) o excluirle, hablando sólo a una tercera persona presente, simulando su no existencia («ninguneándolo») o su no presencia física en la oficina, o en las reuniones a las que asiste («como si fuese invisible»).
  • Retener información crucial para su trabajo o manipularla para inducirle a error en su desempeño laboral, y acusarle después de negligencia o faltas profesionales.
  • Difamar a la víctima, extendiendo por la empresa u organización rumores maliciosos o calumniosos que menoscaban su reputación, su imagen o su profesionalidad.
  • Infravalorar o no valorar en absoluto el esfuerzo realizado por la víctima, negándose a evaluar periódicamente su trabajo.acoso laboral1
  • Bloquear el desarrollo o la carrera profesional, limitando retrasando o entorpeciendo el acceso a promociones, cursos o seminarios de capacitación.
  • Ignorar los éxitos profesionales o atribuirlos maliciosamente a otras personas o a elementos ajenos a él, como la casualidad, la suerte, la situación del mercado, etc.
  • Criticar continuamente su trabajo, sus ideas, sus propuestas, sus soluciones, etc.
  • Monitorizar o controlar malintencionadamente su trabajo con vistas a atacarle o a encontrarle faltas o formas de acusarle de algo.
  • Castigar duramente o impedir cualquier toma de decisión o iniciativa personal en el marco de sus responsabilidades y atribuciones.
  • Bloquear administrativamente a la persona, no dándole traslado, extraviando, retrasando, alterando o manipulando documentos o resoluciones que le afectan.
  • Ridiculizar su trabajo, sus ideas o los resultados obtenidos ante los demás trabajadores, caricaturizándolo o parodiándolo.
  • Invadir la privacidad del acosado interviniendo su correo, su teléfono, revisando sus documentos, armarios, cajones, etc.
  • Robar, destruir o sustraer elementos clave para su trabajo.
  • Atacar sus convicciones personales, ideología o religión.
  • Animar a otros compañeros a participar en cualquiera de las acciones anteriores mediante la persuasión, la coacción o el abuso de autoridad.[]

Nótese que, cuando hablamos del acoso laboral, no se incluye el tema de acoso sexual, ya que es una conducta totalmente distinta.

Datos de la Organización Internacional de Trabajo indican que en más del 70 por ciento de los casos de mobbing laboral, las víctimas son mujeres.

¿Qué hacer en caso de ser víctimas de acoso laboral?

Desgraciadamente nuestra legislación no propone un procedimiento como en el caso del hostigamiento sexual, en el cual, la víctima denuncia en el Departamento de Recursos Humanos, el cual inicia la investigación y nombra un Consejo para realizar la audiencia y dictaminar si existe o no el hostigamiento sexual.

La víctima podría intentar establecer la queja ante el departamento de Recursos Humanos, o bien acudir al Ministerio de Trabajo. Sin embargo, lo más común que hacen las víctimas es renunciar y dejar su trabajo.

Si el trabajador decide renunciar, lo más aconsejable es dejar alguna constancia o evidencia de los hechos reales que propiciaron su salida, ya que eventualmente, en un proceso ordinario laboral, podría tratar de que se le cancelen todas sus prestaciones, ya que estaríamos ante un “autodespido” o un “despido simulado”.

La Organización Internacional del Trabajo ha realizado varios documentos con el fin que los países adscritos tomen medidas preventivas de violencia laboral, ya que las consecuencias en términos de salud son inimaginables para los estados.

Por ejemplo, muchas incapacidades que se dan por  estrés laboral, tienen como fondo real el acoso laboral.

Si usted es patrono, tome las medidas preventivas necesarias para evitar que en su empresa se esté dando este tipo de violencia, sea a través de encuestas anónimas, programas de diálogo, atención psicológica a los trabajadores y muy importante, propiciar un ambiente pacífico y amigable para todos los trabajadores.

Si usted es trabajador, y se siente víctima de acoso laboral, o conoce que dentro de su lugar de trabajo existen conductas que pueden enmarcarse dentro del “mobbing laboral” denúncielo, sea a través de notas anónimas al Departamento de Recursos Humanos o en Inspección del Ministerio de Trabajo.

El acoso laboral puede tener consecuencias graves en la salud de los trabajadores, tomemos cartas en el asunto y no permita que estas injusticias ocurran en su trabajo.

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