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¿Eres una madre alacrán?

Artículo escrito por Rosita Argüello MoraRosita Argüello

 

Madres sobreprotectorasCuando estaba pequeña y mi abuelita nos veía que poco nos faltaba para comernos la comida de mi mamá nos decía: “Alacrán te la  vas a comer a ella también” y nos contaba que los hijos alacrán luego que crecían se comían a la mamá.

Y resulta que en la realidad los alacranes (y otras especies de animales), conservan durante mucho tiempo, a veces mas del debido a las crías. La cría recién nacida se sube al dorso de la madre y, dependiendo de la especie, permanecerá allí hasta después de la primera, segunda o tercera mudas; durante todo este tiempo, la madre comparte el alimento con ellos.

Pasada esta etapa, los jóvenes alacranes abandonan a la madre para buscarse su propio alimento, que consiste de pequeños artrópodos o larvas y ninfas de insectos. Tendrán que pasar todavía por diversas mudas, o sea que, periódicamente, tendrán que desprenderse de su exoesqueleto para poder crecer, hasta llegar a su madurez sexual o estado adulto; llegado el momento, buscarán a su pareja para llevar a cabo el acto de la reproducción, perpetuando en esta forma a la especie.

Hay la creencia, muy generalizada entre la gente del pueblo, que los pequeños alacranes se comen a la madre. Esta idea ha surgido desde hace mucho, por ver a la cría sobre el dorso de la hembra. Esto, definitivamente, no es cierto. Aunque quisieran hacerlo, los frágiles animales recién nacidos todavía están muy débiles y sin fuerza suficiente para atravesar el duro tegumento de la madre.

Por el contrario, es la hembra de la que tienen que protegerse los pequeños, pues, aunque los cuida por un tiempo, llega el momento en que deben escapar antes de que ésta deje de verlos como hijos y los empiece a vislumbrar como apetitosas presas.

Después de conocer la historia de los primeros meses de los alacranes, podría hacer una relación entre la madre alacrán y la madre persona: la relación con los hijos puede ser dos tipos: la que los lleva durante mucho tiempo encaramados en su caparazón y no los suelta aunque se la coman viva y les da todo con tal de que no la dejen sola o la que estando cerca o lejos de los hijos se los va comiendo poco a poco impidiéndoles hacer su propia vida. ¿Cuál estilo soy?

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