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Las mujeres y la colitis nerviosa.

Rosita ArgüelloPor Rosita Argüello Mora

 Periodista

La colitis nerviosa es en nuestros días una constante en los habitantes de las grandes ciudades en vías de desarrollo, sometidas a tanto estrés, quienes deben buscar alternativas que aminoren este molesto padecimiento. La alimentación juega papel destacado en ello, pues hay alimentos que pueden mejorar su condición o empeorarla. Si sufres este mal, comienza a controlarlo con esta dieta para la colitis nerviosa.

colitis2El colon es parte del intestino grueso que sube por el lado derecho de la cavidad abdominal, cruza el estómago y se dirige hacia abajo por el lado izquierdo. Su desempeño es esencial en el sistema digestivo y su funcionamiento normal se basa en movimientos que le dan firmeza, al tiempo que sirven de impulso para promover la salida del material de desecho.

Este tipo de señales son generadas en el mismo intestino y en el aparato gastrointestinal, aunque hay otras emitidas por el sistema nervioso central que pueden verse influenciadas por ciertas sensaciones generadas por estrés, ansiedad y depresión, de forma que todo el proceso se altera y provoca variaciones en el grado de sensibilidad del intestino, lo cual se puede percibir como dolor y, en otros casos, promueve alteraciones en la movilidad del colon y con ello generar diarrea o estreñimiento.

Cuando se presenta este problema se identifica como colon irritable o colitis nerviosa, que también puede ser propiciado por el consumo excesivo de alcohol, tabaco, bebidas gaseosas o alimentos grasosos o irritantes.

Algunos síntomas de colitis nerviosa son recurrentes, como dolor en el bajo vientre (a menudo localizado en el costado izquierdo del abdomen), gases intestinales y sensación de rigidez o tensión en el estómago; aunque no siempre se presentan; también puede haber fiebre o sangre en las evacuaciones.

De acuerdo con estudios recientes, 70% de quienes padecen colitis son mujeres, lo que a decir de los investigadores se debe a la influencia de las hormonas, siendo aún más acentuados los síntomas durante periodos menstruales.

Es común que el funcionamiento del colon se altere en quienes modifican drásticamente su colitisalimentación, como personas que se someten a dietas para bajar de peso en las que omiten comer ciertos alimentos sustituyéndolos por otros a los que el organismo no está acostumbrado.

Asimismo, algunos medicamentos modifican la actividad intestinal, como antidepresivos que propician estreñimiento o antirreumáticos y ciertos antibióticos que provocan diarrea. Igualmente importante es considerar la falta o práctica excesiva de ejercicio.

Se sabe que todavía no hay solución para el colon irritable y que lo indicado es atender los factores que lo desencadenan.

Personas con problemas emocionales, tensión laboral o escolar y alguna alteración psicológica tienen más tendencia a sufrir colitis nerviosa, y resulta de vital importancia buscar la forma de encauzar el estrés acumulado.

Si la práctica de deportes o actividades relajantes no resulta suficiente, es recomendable acudir a un profesional en salud mental para encontrar una solución a aquellos factores que desencadenan ansiedad.

Cada caso de colon irritable es particular, por lo que el individuo puede ser susceptible a algún alimento que en condiciones normales resulta inofensivo. Las molestias aparecen después de 6 horas de haberlo ingerido, de modo que hay que identificar qué produce el malestar y sustituirlo; por ejemplo, la leche de vaca puede ser remplazada por leche de almendras.

En una dieta para la colitis nerviosa se recomienda evitar carnes y pescados crudos, embutidos, especias y grasas, además de licores y vinos blancos (irritan en mayor cantidad la mucosa del intestino), chocolate, café y bebidas o agua con gas.

Tanto gastroenterólogos como nutriólogos aconsejan realizar 5 ó 6 comidas al día, en pequeñas cantidades, ya que hacer 3 en mayores proporciones frecuentemente causa cólicos y diarrea en personas con colitis nerviosa.

 

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