Portada » Turismo » Los escenarios de la Bahía de Portobelo

Los escenarios de la Bahía de Portobelo

Rosita ArgüelloPor Rosita Argüello Mora

Periodista

Portobelo es una población situada a unos 125 km de la capital panameña, en la provincia de Colón, zona norte del Istmo de Panamá, cuya especial orografía hace de ella un puerto natural que ha sido clave en la historia del país centroamericano. Cristóbal Colón llegó a la bahía en su cuarto y último viaje a América, en 1502, y tras quedarse admirado por la belleza le asignó el nombre de Puerto Bello. De este nombre derivó finalmente el actual Portobelo.

???????????????????????????????Fue hasta 1597 cuando Francisco Velarde y Mercado, un conquistador español, fundó la ciudad de San Felipe de Portobelo siguiendo órdenes del rey, después de que el pirata inglés Francis Drake destruyera la población de Nombre de Dios, lugar donde primero se asentaron los españoles. A partir de la fundación de la ciudad, ésta se convirtió en un puerto de exportación de los tesoros de oro y plata que llegaban desde Perú, los cuales eran transportados por mar hasta Ciudad de Panamá y luego cargados en mulas a través del istmo hasta Portobelo, desde donde se transportaban hasta Europa.

Por ello fue un punto muy codiciado por los piratas, razón por la cual se construyeron numerosas fortificaciones defensivas que perduran hasta la actualidad. Francis Drake murió en 1596 y fue enterrado cerca de la bahía de Portobelo, aunque no se conoce el punto exacto.  Conquistadas por Henry Morgan en 1668 y por el Almirante Edward Vernon en 1739, estas fortificaciones fueron constantemente reconstruidas, ya que fueron el escenario de grandes batallas por el control del istmo, uno de los puntos de mayor importancia para el comercio entre Europa y sus colonias.

En 1761 los españoles reconstruyeron el fuerte por tercera vez y así se ha conservado hasta la actualidad. Estos fuertes españoles, situados en un escenario natural de gran belleza, son prototipos de la arquitectura militar de los siglos XVI-XVIII y formaban parte del sistema defensivo creado por la Corona de España para proteger el comercio transatlántico.

Pero si vas en el mes de octubre como para el 21, ese día cambia el escenario para dar a conocer al mundo una de las tradiciones religiosas más importantes de Panamá. Se trata de la fiesta del Cristo Negro. Se congregan en el pueblo miles de peregrinos procedentes de todo el país.

Algunos llegan caminando desde ciudades remotas en pago a favores concedidos por el milagroso Nazareno. Otros vienen de rodillas o cargando pesadas cruces en penitencia. Existen varias historias sobre el origen del Cristo Negro, una de ellas cuenta que un barco que se dirigía a Cartagena cada vez que intentaba zarpar de Portobelo se desataba una violenta tormenta, obligándoles a regresar al puerto. En el quinto intento estuvieron a punto de naufragar, por lo que sus tripulantes decidieron aligerar la carga tirando por la borda una enorme y pesada caja que llevaban en su bodega. Luego de esto el barco se alejó sin problema. Seguidamente unos pescadores encontraron la caja y cuando la abrieron vieron que era un Nazareno, lo llevaron al pueblo y lo colocaron en la iglesia.

Otra de la leyendas cuenta que unos pescadores encontraron una caja flotando en el mar durante una epidemia de cólera. Dentro estaba el Cristo y lo colocaron en la iglesia. Casi inmediatamente la epidemia se acabó y los enfermos se recuperaron rápidamente.

Una tercera leyenda asegura que la Iglesia de Taboga (una isla del Bahía de Portobelo2Pacífico panameño), ordenó la imagen de un Jesús Nazareno a un proveedor en España. Por otra parte, la Iglesia de Portobelo le solicitó al mismo artesano una imagen de Santo Pedro. Se dio una equivocación al enviar las imágenes y el San Pedro terminó en la Iglesia de Taboga y el Nazareno en Portobelo.

Todos los esfuerzos que se hicieron para tratar de subsanar la equivocación resultaron infructuosos, pues siempre ocurría algo que impedía al Nazareno abandonar el pueblo. De esta manera la comunidad interpretó las dificultades como un mensaje divino y desistió de la idea de intercambiar las imágenes.

Para llegar a Portobelo desde Panamá en carro, se toma la carretera Panamá-Colón y se dobla a la derecha al llegar a Sabanitas. El trayecto hasta Sabanitas toma una hora y hasta Portobelo 45 minutos más por una carretera totalmente asfaltada. Si se continúa hasta Isla Grande el viaje se prolongará cerca de 30 minutos más. Otra forma de llegar es en bus desde la Piquera de Buses de Colón en la Ave. Central hasta Sabanitas y de ahí otro bus hasta Portobelo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *