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Maestra del piano: María Clara Cullell

Tomado del Legado de María Clara Cullell, Manuel Matarrita.

pianoMaestraEn los últimos años, nuestro país ha experimentado un notable auge en su movimiento pianístico. Esto ha sucedido de manera particular gracias al advenimiento de nuevas escuelas y nuevos maestros, así como a los estudios superiores alcanzados por muchos pianistas.

Sin embargo, los inicios de este desarrollo de la ejecución profesional y de la enseñanza del instrumento se remontan a varias décadas atrás. Este proceso comenzó con la aparición de los primeros profesionales en el arte del piano, quienes se dedicaron a mantener una sólida participación como ejecutantes y a la vez emprendieron la labor de levantar una escuela pianística en el país.

Es así como la historia nos remite a María Clara Cullell. Con motivo más de dos décadas de su desaparición.

María Clara Cullell Teixidó nació en Barcelona, el 23 de marzo de 1931. A mediados de la década de los años treinta, su familia se mudó a tierras chilenas. Fue allí realizó donde realizó sus estudios musicales y se egresó del Conservatorio Nacional de Música, donde fue discípula de Roberto Dunker y de Cristina Herrera. Más adelante prosiguió su formación en España, país donde obtuvo el Diploma de Virtuosismo del Real Conservatorio Superior de Música, bajo la guía de los renombrados maestros José Cubiles y Antonio Yglesias.

A Costa Rica llegó en el año 1959, luego de su matrimonio con el doctor Jorge Vargas Segura. María Clara desplegó su carrera como ejecutante en escenarios de España, Perú, Chile, México y Costa Rica.

Junto a nuestra Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), actuó como solista en 1963 interpretando el Concierto Op. 54 de Robert Schumann bajo la batuta de Hugo Mariani  y en 1982 el Concierto Triple Op. 56 de Ludwig van Beethoven bajo la dirección de su hermano, Agustín Cullell, y como parte del Trío Artes Musicales que conformó junto al violinista Tetsuo Yagi y la cellista Irma Fie

Formó a una importante cantidad de pianistas a lo largo de sus más de treinta años de servicio en la Universidad de Costa Rica. En 1989 alcanzó el rango de “Catedrática” de la Escuela de Artes Musicales, y la institución le confirió el título de “Profesora Emérita” en 1991.

La música española fue una de sus grandes pasiones. Siempre tuvo el anhelo de poder ejecutar en Costa Rica las Noches en los jardines de España, obra para piano y orquesta de Manuel de Falla.

Para ella, esta composición tenía un especial significado, pues el estreno universal de la obra en 1916 estuvo en manos de José Cubiles, quien fuera su maestro en Madrid. Lamentablemente, por diversas circunstancias –en particular su quebrantada salud- Cullell no pudo materializar su sueño.

Sus últimas ejecuciones públicas las realizó junto a la soprano Zamira Barquero, en 1992, y con el violinista Eddie Mora en 1993, año de su fallecimiento.

Sin lugar a dudas, una de las virtudes más importantes de María Clara Cullell fue su versatilidad artística. Hoy en día, muchos pianistas proyectan en ser exclusivamente concertistas y solistas, desatendiendo otras áreas de su propia especialidad que los convertirían en artistas integrales y más completos.

El legado de María Clara se extiende no solamente a su ejecución como solista, sino también a su papel como pianista en grupos de cámara y como maestra. Ella comprendió que la inclinación artística conlleva igualmente un alto grado de socialización por medio de la colaboración con otros artistas, y que el traspaso de conocimientos es un escalón más del interminable aprendizaje de la música.

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