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Mamá, ¡no me gusta mi maestra!

esther sanchez uriarte, educaci+¦nEsther Rosario Sánchez Uriarte.

Profesora de preescolar

 

Esta expresión la  escuchamos muchas veces  a nuestros hijos, cuando empieza el año lectivo. Y como padres de familia tenemos que explicarles con objetivos por qué el docente  tiene actitudes diferentes o maneras diferentes de explicar las cosas. A los docentes, a diferencia de los amigos, por lo general no los podemos elegir, pero si podemos aprender con ellos a llevarnos bien.

maestra2“Uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo”: me decía mi abuela y se oye con mucha frecuencia. Es cierto. No siempre tiene que haber motivos específicos, ni haber ocurrido algún conflicto para que dos personas no se caigan bien. De hecho con frecuencia puede ocurrir que las personas ni siquiera se conocen, pero ‘de entrada’ no hay empatía y se caen mal.

Cuando eso ocurre al conocer una persona, y después de haberla conocido se comprueba que no hay empatía con ella, que nos cae mal, que incluso la consideramos una mala persona, hemos encontrado “un  docente”. La palabra “docente”’ por lo general se asocia con un profesor; una persona que les enseña a otras el conocimiento que posee y quiere transmitirla. Pero además que un docente  es más que un profesor: es también un guía espiritual que otras personas buscan para aprender de él, de su ejemplo, de sus mensajes, de su vida. Lo que atrae, más que su conocimiento académico y es su sabiduría como ser humano.

Escuchamos siempre comentarios como  “Mi maestra es una bruja”, “No explica bien”, “Tiene favoritismo”, “A veces siento que me discrimina”, “la tiene contra mí”, etc.

Me contaba una ex alumna que no le entendía, que no explicaba bien o explicaba demasiado rápido, pero por lo difícil que parezca, no es imposible llevarse bien con el docente; primero debemos identificar qué es lo que nos cuesta y ¿por qué razones?

Claro que también te puede pasar lo contario, nosotros los docentes no somos perfectos y nos equivocamos, tenemosmaestra nuestros problemas y a veces no es toda la culpa del docente sino que los mismo estudiantes hacen que las lecciones sean magistral, que sean aburridas; porque no permiten que el docente imparta sus lecciones,  el estudiante tiene que darle la oportunidad de enseñarle; no juzgar los defectos o errores a nuestro juicio que son inaceptables. Una de las tareas más importante del docente es trabajar en sí mismo para ser mejor todos los días.

Tenemos que hacer una balanza si el que está fallando es el alumno o el docente, existen muchos métodos o maneras de llegarle al docente obviamente con respecto.

Todo docente tiene el deber de explicar las veces que sean necesarias, te a consejo que te concentres bien en la materia, toma nota y pídele con respeto que te aclare todas las dudas, trata de involucrarte en el tema

“Cuando vemos en otros sus defectos, tenemos la oportunidad para aprender de esa persona como aprendemos de un docente.”

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