Portada » Destacados » Mi Guerrero de Tarracota

Mi Guerrero de Tarracota

Rosita ArgüelloPor Rosita Argüello Mora

Periodista

Resulta,  que un día de estos, hace como un mes,  mi amiga Lina nos contó que estaría de viaje por China y que visitaría  el pueblo donde estaban los Guerreros de Tarracota, yo le encargué que se acercara al oído de alguno de ellos y le dijera: “dice mi amiga Rosita que antes de morirse espera visitarlos”.

guerrero terracota2Cuando mi amiga vuelve de China me  trajo uno de los guerreros en miniatura para mi escritorio. Inmediatamente le puse nombre: se llama  Yuang y cada vez que lo observo más me intereso en la historia de estos guerreros. Quisiera que me contara de él, del tiempo pasado bajo tierra o simplemente me regañara por estar pensando en las tradiciones de un pueblo que es conocido por su tradición pero sobre todo  por su concepto del honor.

Empecé a buscar con cierto afecto de donde salen esas piezas tan maravillosas  de la historia de China y bastante impresionante cuando se le pone un poco de atención. Según parece el emperador Qin Shi Huang, mandó a construir un ejército de cerca de 8.000 guerreros de terracota para que fueran enterrados frente a su tumba y cada guerrero de terracota es único, con diferentes expresiones, estilos de cabello y rasgos faciales. La misión de estos soldados era la de proteger al emperador en la otra vida.

Parece que fueron creados aproximadamente entre el año 221 al 207 AC, y más de 700.000 esclavos fueron obligados a trabajar en la tumba del emperador comenzando cuando él ascendió al trono a la edad de 13 años, y la construcción se prolongó durante aproximadamente 36 años. Los guerreros fueron construidos con torsos huecos sobre piernas sólidas. El deslizamiento de barro se utilizó para unir las piezas, y luego los detalles fueron moldeados o añadidos. Cuando el conjunto estuvo completo, todas las figuras fueron quemadas a altas temperaturas para asegurar su solidez.guerrero terracota

Estos guerreros de arcilla fueron construidos con el tamaño de un hombre real -alrededor de 5 pies y 11 pulgadas (1,56 m) de alto- y con un completo equipamiento. Los guerreros llevaban uniformes que distinguían su rango y portaban sus armas adecuadas. Fueron colocados alrededor de la tumba en formaciones de batalla. Originalmente, las estatuas de los guerreros lucían pintura brillante, pero la mayor parte de la pintura se perdió en sus 2.000 años de permanencia bajo tierra.

Unos campesinos chinos que excavaban un nuevo pozo en Shaanxi descubrieron accidentalmente los guerreros en 1974. Los arqueólogos fueron enviados al lugar y se encontraron con el lugar del entierro del emperador Qin Shi Huang, el primer emperador de China. Los guerreros de arcilla rodeaban la tumba; un ejército en silencio para un emperador caído. Otras figuras humanas y figuras de animales también fueron descubiertas en el lugar de la tumba.

Con estos datos, que le parecen a uno de verdad un cuento chino,  me causa admiración  verlos en imágenes y en películas dejando ese sabor a honor y al valor de su tradición. Quizá un día de estos mi amigo Yuang decida dejar el honor de lado y me cuente algunas cosillas de su emperador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *