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Perdón, gracias y por favor

Redacción mujereshoy

Un día de estos cuando me disponía a botar un poco de chunches viejos me encontré un cuadernito titulado “Normas de urbanidad y cortesía”, con gran cariño me puse a ojearlo un poquito y hoy quiero compartirles solo el inicio.

perdónLa urbanidad es cortesanía, comedimiento, atención y buen modo. Todo esto contribuye a tener una mejor convivencia con los demás. Cualquier sociedad  cuenta con unas normas de comportamiento no escritas,  en la mayor parte de los casos pero que sin su tutela nos haría ser un grupo de seres incivilizados que campan a sus anchas; conocer este tipo de normas y ponerlas en práctica hacen que la vida sea más agradable, el saber actuar en sociedad habla de valores en alza.

La buena educación y los buenos modales tienen como fin permitir a las personas reunirse con tranquilidad, permanecer juntas un cierto tiempo sin fracciones ni discordias, y hacerse mutuas concesiones en un mismo estilo. Los buenos modales le dan un toque distintivo a la personalidad. Sin embargo los seres humanos no siempre se sienten totalmente a gusto en su entorno. Es necesaria una posición de seguridad para que la tranquilidad y la relajación resulten posibles. Este es el papel de las costumbres que estimulan las confidencias personales y reducen los malentendidos y de la cortesía que nos proporciona la seguridad de que los compañeros tienen la intensión de ser amables.

Una sociedad en constante transformación no puede establecer normas fijas de etiqueta que de ninguna manera podrían ser universales ya que los buenos modales dependen en gran parte de las costumbres, de los hábitos de los países y ambientes; como producto de las innovaciones contemporáneas hay costumbres y tradiciones que van cambiando a través del tiempo. Es más oportuno hablar de reglas de convivencia, amables y respetuosos con las diversas idiosincrasias. La etiqueta a seguir en diferentes ocasiones, lugares y situaciones siempre deben ir regida, amén de por algunas reglas o normas escritas o no por el sentido común. Los acontecimientos sociales se representan en tres ámbitos: el familiar, el social y el laboral; en todos ellos el ser humano debe conocer la forma de comportarse en esa sociedad, es decir, la urbanidad, que implica el saber tratar con educación y cortesía a los demás. Hay que procurar que los buenos  se conviertan en un hábito que no requieran esfuerzos ni reflexión, que queden absolutamente integrados a su personalidad.

Los códigos de convivencia son todas aquellas actitudes que hacen quela vida social (interrelación entre las personas), desde la casa cortesiavaya generando una adaptación de costumbres. El eje orientador de estos códigos es el respeto por la vida y la integridad física y moral de las personas. Los códigos de convivencia de protocolo y ceremonial nacen en función y guía de los buenos modales de la casa.

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