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Último cumpleaños de Beatriz de Holanda como reina

Por Annette Birschel (dpa)

Tres días antes de su 75 cumpleaños se armó un gran revuelo, escenificado por la propia reina. Beatriz de Holanda que anunció el lunes 28 de enero su abdicación, y tras su discurso llovieron mensajes de agradecimiento y laudatorios. Cuando  regresó la calma, la monarca celebró  su cumpleaños en familia. Y lo hizo por última vez como reina.

Reina BeatrizSin embargo, todavía le queda una gran fiesta por delante. Beatriz entregará el trono a su hijo, el príncipe Guillermo Alejandro, el 30 de abril, justo el día en que, 33 años atrás, ella misma fue coronada reina de los Países Bajos.

Para la joven y sonriente monarca, aquel no fue un comienzo fácil. Tras varios escándalos protagonizados sobre todo por su padre, el príncipe Bernardo, el futuro de la monarquía era incierto. Ella misma tuvo que soportar la indignación de los holandeses cuando en 1966 se casó con un alemán. El príncipe Claus pronto se ganó las simpatías de sus nuevos compatriotas, pero durante la coronación, en 1980, volvieron las protestas. Hubo enfrentamientos entre grupos de okupas y la policía y, en lugar de celebraciones, a la joven reina le gritaban “sin vivienda no hay corona”.

Casi 33 años después, la monarquía es estable y Beatriz, una reina respetada y venerada. Las encuestas revelan su gran popularidad entre los holandeses gracias a su incansable labor. “Presidenta de la junta directiva de Holanda S.A.”, se bromea sobre ella, en señal de reconocimiento. Su inmaculado y sempiterno peinado, su pasión por los sombreros grandes y sus vestidos clásicos de marcadas hombreras son ya como un uniforme para la reina.

“Siempre me pareció un privilegio dedicar una gran parte de mi vida a servir a nuestro país”, dijo durante su discurso de abdicación. El diario “De Volkskrant” la calificó un día después de “madre de la patria”, pues Beatriz supo solidarizarse con su pueblo en tiempos difíciles. Pero sobre todo en los golpes personales mostró cómo tras la perfecta jefa de Estado se ocultaba el dolor de una mujer y madre.

La muerte de su marido, en 2002, la afectó profundamente, al igual que el trágico accidente en la nieve de su segundo hijo, el príncipe Friso, ocurrido en febrero del año pasado en Austria. Beatriz viaja casi todos los fines de semana a Londres, donde su hijo está ingresado en una clínica.

Principe Guillermo AlejandroA partir del 30 de abril, la reina volverá a ser oficialmente la princesa Beatriz, y regresará al lugar donde pasó muchos años felices: el palacio Drakensteyn, donde junto a su marido y sus tres hijos vivió 14 años libres de toda preocupación, como dijo una vez.

Aunque probablemente, a la monarca no le espera una tranquila vida de jubilada. Tiene numerosos intereses, amigos en todo el mundo, y adora los debates y el arte. Sin el calendario lleno de compromisos, tendrá tiempo para su gran pasión: la escultura. Pero sobre todo, podrá dedicarse más a su gran familia, con ocho nietos.

Casi ningún holandés se imagina a la reina retirada en el palacio, en los bosques cercanos a Utrecht. Tampoco ella se despedirá, aseguró durante su discurso. “Espero que pueda volver a encontrarme con muchos de ustedes.”

 

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