Portada » Legal » Resolución Alterna de Conflictos II Parte

Resolución Alterna de Conflictos II Parte

Artículo escrito por Catalina Rivera Sanabria          Abogada y notaria

 

 

Continuando con lo visto en la última entrega, en esta edición haré referencia a la mediación y/o conciliación.

Primero debo indicar que existe doctrina y legislaciones que tienden a hacer una diferencia entre estos dos conceptos; sin embargo, modernamente y en nuestra legislación se utilizan como sinónimos.

La mediación es una forma de alterna de resolver los conflictos, en la cual interviene un tercero neutral como facilitador de la comunicación y será el encargado de dirigir el proceso.

Ese tercero neutral es llamado mediador, a él las partes le delegan cierto control del proceso, más no la solución, es decir, este tercero no tomará la decisión final del conflicto, esta responsabilidad sigue siendo de las partes, ellas seguirán teniendo el proceso de toma de decisiones en sus manos.

Dependiendo del tipo de conflicto, su naturaleza, su complejidad y los intereses de las partes, puede requerirse que el tercero imparcial sea integrado por dos personas o por un panel de expertos facilitadores, que no es ni debe confundirse con un tribunal, ya que como se indicó anteriormente, no tomarán la decisión final.

Debo indicar que la participación del mediador es facilitar la comunicación entre las partes, mide la participación de las partes, controla la conversación entre ambas, escucha, otorga la palabra a las partes, y no participa ni propone posibles soluciones.

Precisamente la participación de mediador es una de las diferencias que la doctrina y alguna de las legislaciones ha apuntado. Señalan que el mediador es más pasivo, ya que no propone ni da ideas de la posible solución; mientras que el conciliador es más activo y está facultado para presentar sugerencias a las partes sobre el posible acuerdo.

La Ley de Resolución Alterna de Conflictos y Promoción de la Paz Social no hace ningún tipo de diferencia en cuanto a estos conceptos y los regula como uno solo.  Sin embargo la única diferencia que podría deducirse es en el artículo 4 que dispone:  “Los principios y las reglas establecidas para la conciliación judicial o extrajudicial se aplicarán, igualmente, a la mediación judicial o extrajudicial”.

Se podría decir entonces que, la única diferencia posible en nuestra legislación es la que apunta la doctrina en cuanto a que la conciliación es un mecanismo de resolución de conflictos que se da en sede judicial o administrativa; y  la mediación se da en forma extra judicial o no administrativa

Lo anterior porque en los artículos siguientes regula estos conceptos como sinónimos, por lo que no existe en nuestra legislación, una diferencia clara y marcada entre mediación y conciliación.

La mediación, busca la cooperación entre las partes para obtener un acuerdo mutuo que se ajuste a sus necesidades. Esto es posible a través del uso de herramientas y técnicas que permiten abrir el proceso a nuevos planteamientos, a nuevas formas de encarar los temas, con la activa participación de las partes involucradas.

La mediación supone un proceso de enseñanza y aprendizaje en el abordaje, transformación y resolución constructiva de los conflictos, puesto que, cuando solucionamos un conflicto, empezamos a adquirir la capacidad de hacerlo con otros en el futuro.

Para llegar a una mediación, lo principal es que las partes así lo quieran. Es decir que sea voluntaria, que las partes acudan a este método de resolución de conflictos porque creen en el proceso de mediación y buscan una adecuada solución.

Muchas veces las partes acuden a un tercero imparcial simplemente porque tienen un punto de vista de su conflicto y no logran consensuar puntos del mismo, no logran mantener una comunicación asertiva y un intercambio de información adecuada que les permita visualizar la existencia de una solución que beneficie a las partes involucradas.

Se dice que la mediación es una negociación asistida, concepto que, desde mi perspectiva es totalmente cierto y válido, ya que las partes, de manera voluntaria buscan un tercero que asista su negociación, son las partes las dueñas de la solución y son ellas mismas las que tomarán el acuerdo final.

¿Cuál es el rol que juega el mediador? Unir a las partes a conversar, redefinir el conflicto para que, a partir de ahí las partes expongan sus puntos y empiecen el camino del acuerdo.

El mediador debe ser prudente, quiere decir que debe abstenerse de hacer manifestaciones del conflicto y servir únicamente como un puente de enlace entre las partes. Debe informar a las partes del proceso de mediación, su importancia y trascendencia legal.

Además, el mediador debe ser totalmente imparcial, no puede estar comprometido con ninguna de las partes y ni tan siquiera, con la consecución de determinado acuerdo. El tema de imparcialidad le ayudará al mediador a acercar a las partes para que ellas mismas exploren posibles y viables soluciones.

Otro punto importante característico no solo del rol del mediador sino de la mediación como tal, es la confidencialidad. La información que se intercambie en estos procesos es totalmente secreta, el mediador tiene el deber de secreto profesional y así lo establece nuestra Ley RAC en su artículo 14, el cual dispone “Es absolutamente confidencial el contenido de las actividades preparatorias, conversaciones y convenios parciales del acuerdo conciliatorio. El mediador o conciliador no podrá revelar el contenido de las discusiones ni los acuerdos parciales de las partes, en este sentido se entiende que al mediador o conciliador le asiste el secreto profesional…” Las partes por lo tanto, pueden estar tranquilas que no trascenderá lo que se comente en la mediación y deben sentirse confiadas de expresar lo que juzguen conveniente.

 

Las partes deben saber que el acuerdo a que lleguen tiene pleno reconocimiento legal, y la Ley RAC, en su numeral 12 dispone los requisitos que debe contener para que surja en la vida jurídica.

¿Cuáles son los beneficios de una mediación? Es un proceso económico, si se compara con el costo de otros procedimientos o de un litigio judicial, que no solo le será más oneroso por el pago de abogados, sino que probablemente pasará mucho tiempo para ser resuelto.

La mediación además es un procedimiento rápido, si las partes realmente están interesadas en llegar a un acuerdo, este proceso tomará poco tiempo, y no pasará años ni meses para que el conflicto entre las partes involucrados tenga solución.

Los resultados a los que se llega luego de una mediación son por lo general muy satisfactorios para las partes, puesto que, por ser ellas las que tienen en sus manos la toma final de decisiones, buscan acuerdos “hechos a la medida” y además, se sienten más comprometidos con el cumplimiento del mismo que si hubiera sido impuesto.

Y muy importante, la mediación ayuda a mantener una buena relación entre las partes. Como ambas se sienten satisfechas con el acuerdo, sienten que han cooperado mutuamente para lograr una solución, se fomenta las relaciones interpersonales por años, que posiblemente en un litigio, acaban desde la interposición de la demanda.

Si tiene un conflicto con alguien y cree que no puede sentarse a conversar de manera directa, vea en la mediación una salida práctica y muy beneficiosa. Ya que nuestra legislación nos ha dado ese derecho de utilizar métodos adecuados para resolver conflictos, aprovechemos!!! Y tengamos en nuestras manos la decisión final de nuestros conflictos.

Para la siguiente entrega veremos el último medio RAC que regula nuestra ley, el arbitraje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *