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Carmen Lyra en el 65 aniversario de su muerte

Por Ocean Castillo Loría.

“Yo no tuve hijos, pero amo a MI PARTIDO como se tiene que querer un hijo. Lo admiro como debe admirar una madre inteligente al hijo fuerte que lleva a cabo una gran hazaña”.

Carmen Lyra.

Periódico “Trabajo”.

Febrero 1944.

(Mayúsculas del original)

“Carmen Lyra es uno de esos temperamentos que no se conmueven por una catástrofe y se alteran por una lágrima”.

Francisco Soler, 1917.

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I

 

Este año, se conmemoró un aniversario más de la muerte de la escritora y educadora María Isabel Carvajal, mejor conocida por su seudónimo de literata: Carmen Lyra. Y si bien, a ella se le conoce por su profesión educativa y su oficio literario, aquí hablaremos sobre todo de su acción política, como militante del Partido Comunista (Vanguardia Popular)

 

Era Carmen Lyra, mujer de mirada inteligente, sonriente, delgada, de nariz pequeña (“ñatilla”, diría su sempiterna compañera de luchas Luisa González). Una mujer que sufrió el signo patriarcal de ser “hija natural”, con una niñez pobre, pero llena del amor de una tía, que fue como su madre.

 

Estudia en el Colegio Superior de Señoritas, donde se gradúa como maestra normal en 1904 y dos años después, entra al Hospital San Juan de Dios como novicia, pero según su decir, no profesa, pues probablemente le falta vocación.

 

Lo cierto es que también, por aquellos años, el ser hija de padre desconocido, le era obstáculo para convertirse en religiosa, de igual manera, María Isabel, dejará constancia de malos testimonios hechos por monjas en ese hospital, por ejemplo, el hecho de que la religiosa que inyectaba el medicamento a las mujeres pacientes de enfermedades venéreas, no realizaba esa labor los domingos, pues dichas enfermedades, estaban vinculadas al “pecado”.

 

Ya por entonces, inicia su labor literaria que comprendía: artículos periodísticos, crítica, novela, cuentos infantiles y teatro para niños. Ella llega a ser publicada en los periódicos y revistas de más relevancia de aquel tiempo, e inclusive, llega a dirigir las revistas “Caretas” y “Renovación”,  esta última, de talante artístico y pedagógico. El mismo año que dirige “Caretas”, 1914, se une a un proyecto llamado “Librería Barata”, que al final quiebra.

 

El 17 de octubre de 1909, aparece en Costa Rica, un periódico llamado “Hoja Obrera”, en la que colabora en su edición Carmen Lyra… y entre 1910 y 1920, Omar Dengo encabeza un movimiento, para fundar un centro de estudios sociales, de esa idea saldrá, el “Centro de Estudios Germinal” y de él surgirá la Confederación General de Trabajadores (CGT), para ello colaboraron las preocupaciones de gente como Carmen Lyra y Joaquín García Monge.

 

En Costa Rica, se celebra por primera vez el Día del Trabajo, en 1913, en ese evento habló Carmen Lyra, diciendo que ese día era útil para fortalecer los lazos de solidaridad entre la clase obrera.

 

Entre 1918 y 1920, publica sus novelas: “En una silla de ruedas” y “las fantasías de Juan Silvestre” así como el famosísimo: “Cuentos de mi Tía Panchita”. Luego va a Europa (Becada a los 32 años) donde renueva sus conocimientos en materia educativa y se empapa del quehacer político.

 

De ese periplo, extrae enseñanzas para la modernización educativa del país, sobre todo, piensa ella en beneficiar a la mujer obrera y sus hijos e hijas, de ahí que crea la revista para infantes “San Salserín”, busca la manera de ocupar a la niñas y niños en el verano y finalmente, funda la Escuela Maternal Montessoriana, donde expresa como los problemas de pobreza, impedían a los niños aprender.

 

En materia de educación para adultos, debe desatacarse que ella le enseñó a leer y escribir a miembros del Partido Comunista como Rodolfo Guzmán y del mismo modo, dio clases gratuitas en un proyecto de Universidad Popular (Corrían mediados de los años veintes).

 

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II

 

El Partido Comunista, se fundó en 1931, y ya para las elecciones legislativas de 1934, bajo el nombre de Bloque de Obreros y Campesinos (BOC), logra elegir dos diputados, Efraín Jiménez y Manuel Mora Valverde.

 

El primero era zapatero y como es conocido, Don Manuel, era abogado y por esa condición, él no quería aceptar la candidatura, ya que consideraba que la papeleta debía ser eminentemente obrera, esa era la misma tesis que sostenía Carmen Lyra.

 

En 1936, con el estallido de la que sería la terrible Guerra Civil Española, los comunistas organizaron una importante campaña de solidaridad con los republicanos de aquel país.

 

Allí se miraba la veta de educadora de Doña Carmen, ella le decía a la gente que: “todos los días había que quitarse un pedacito de pan de la boca, para dárselo a los niños españoles”.

 

Pero aún antes, ya Carmen Lyra participaba en política, inclusive para algunos historiadores comunistas, ella dirigió la quema del edificio del emblemático periódico “La Información”, durante la caída de los Tinoco, pero para algunos socialdemócratas que vivieron esa época, si bien Doña María Isabel participó en la manifestación, no la dirigía.

 

Pero la militancia activa de María Isabel arrancará con el APRA del Perú, liderado por Víctor Raúl Haya de la Torre, él vendrá a Costa Rica en 1928, y Carmen Lyra escribirá unas palabras para su bienvenida.

 

De esa visita surgirá la fundación de un Centro de Estudios e Investigación Económica, que se organizará en comisiones. De una de ellas formó parte Carmen Lyra…

 

Valga decir, que con el APRA, tienen amplias relaciones los socialdemócratas del Centro Para el Estudio de los Problemas Nacionales (CEPN), de hecho, ellos gestionarán  alguna o algunas de las visitas de Haya a Costa Rica. Esto quizás lo desconozcan las más jóvenes generaciones que hoy se denominan socialdemócratas.

 

Lo cierto es que entre otras ideas, el antiimperialismo del APRA, atraía a marxistas y a socialdemócratas por aquellos tiempos…

 

También a finales de la década de los veintes, se organiza un Comité de Solidaridad con Augusto César Sandino, allí se integrará Carmen Lyra, quien con otros activistas firma un manifiesto en oposición a las acciones del gobierno de Estados Unidos contra el nicaragüense.

 

Ya  puede verse que Carmen Lyra forma parte de una dinámica en la que el movimiento obrero, se irá ligando a una lógica política de la que surgirá el Partido Comunista (Aunque según el historiador Iván Molina, la idea de los estudiantes de derecho que fundan el partido, tiene como idea original el fundar un partido socialdemócrata).

 

Es en ese contexto, donde Carmen propondrá lo que podría considerarse un antecedente del Patronato Nacional de la Infancia (Ya en la década de los veintes ella había hablado del tema), de igual modo, ya Lyra refería a ideas de corte feminista y la imperiosa necesidad de darle derecho del voto a la mujer.

 

En sus inicios, el Partido Comunista, consideraba que por las condiciones económicas del país, no era posible tomar el poder, pese a ello, por su capacidad organizativa, el partido penetró en diversos sectores de la sociedad civil, como lo fue o lo es, el Magisterio Nacional, donde se destacó Carmen Lyra. Ella forma parte del naciente partido y se dedica a escribir para su órgano de prensa: “Trabajo”.  De hecho, en sus primeros contactos con el partido, ella comienza a traducir “El Manifiesto Comunista”, de una edición en francés.

 

carmen_lyra3Inclusive, al momento de fundarse “Trabajo”, paralelamente, Carmen funda la Asociación de Estudiantes de Cuestiones Eléctricas,  con lo que se denuncia la transnacionalización de ese mercado.

 

En algún momento, Carlos Luis Fallas, le cuenta a Carmen las barbaridades que hacía la “Yunai” en el Caribe costarricense, ella lo invitó para que escribiera sus experiencias, él lo hace, y Carmen le da clases de gramática, y se convierte en su “crítica literaria”, de ese ejercicio, sale la novela “Mamita Yunai”.

 

Ya en el marco de la alianza “Calero – Comunista”, debe decirse que uno de los obstáculos que interpusieron los marxistas, para apoyar a Teodoro Picado (1944 – 1948), fue que éste, cuando fue Ministro de Educación Pública (Secretario se decía en aquel tiempo), del gobierno de Don Ricardo Jiménez, se encargó de despedir a los maestros y maestras comunistas, sufriendo despido Doña Carmen (Siendo este un buen ejemplo de la democracia restringida de aquellos tiempos). Al final, Calderonistas y comunistas, concretan el acuerdo.

 

Ya en 1944, la Embajada de Estados Unidos, le envía al Director del FBI, Jhon Edgar Hoover, un informe de varios dirigentes comunistas, entre ellos Carmen Lyra, en el texto hay una serie de información equivocada, pero en él se dice: “…es incuestionablemente una de las más inteligentes e influyentes líderes del partido”.

 

En 1948, de cara a las elecciones presidenciales, el Partido Republicano Nacional (Calderonista), le plantea la posibilidad al ya denominado Partido Vanguardia Popular (Comunistas), el continuar su alianza, pero con papeletas legislativas y presidenciales separadas, esto, con una condición: que el candidato o candidata presidencial marxista, no superara en popularidad al Dr. Calderón Guardia, tanto el doctor como su hermano Francisco (Paco), le pidieron a los Vanguardistas, que no postularan dirigentes como Carmen Lyra, lo que refleja el impacto que ella tenía en el pueblo.

 

Al momento del triunfo del oposicionista Otilio Ulate en esas elecciones, los Calderonistas proponen el que ellas sean anuladas, esto lo debía hacer el Congreso, por tal razón, eran vitales los votos del Partido Vanguardia Popular.

 

El Comité Central de ese partido, se reúne para analizar la propuesta, el debate es acalorado, al final, se somete a votación la idea: los miembros, Manuel Mora Valverde y Jaime Lobo se oponen, pero pierden la tesis. Entre los que votaron por la anulación, se encontraba Carmen Lyra.

 

De allí estalla la Guerra Civil o Revolución de 1948, el “Calderocomunismo” pierde la confrontación, Manuel Mora y Carmen Lyra, que ya estaba enferma, se asilan en la Embajada de México. A Carmen la acompaña, en calidad de enfermera, Judith Ferreto Segura, hermana de Arnoldo Ferreto.

 

Manuel, Carmen y Judith, salen del país vía aérea, según las memorias de Arnoldo Ferreto, miembros del Ejército de Liberación Nacional, le disparan al avión, pero solo logran dañarle el fuselaje.

 

III

 

Los últimos días de Carmen Lyra fueron muy tristes…

 

Desde su cama (Según lo cuenta la ya también fallecida viuda de Manuel Mora, Addy Salas en sus memorias), al escuchar un avión, extendía Carmen la mano como queriendo alcanzarlo y le decía a Manuel Mora: “Manuel, oiga el avión, va para Costa Rica… va para Costa Rica…”

 

Según lo cuenta Addy Salas, Manuel Mora le había enviado un cable a Don Pepe, para que lo dejara regresar a Costa Rica con Carmen Lyra, pues ella, quería morir en su país, pero Figueres le contestó que de dejarlos regresar, Manuel Mora, sería un muerto muy duro de cargar y él no quería hacerlo.

 

Ya para ese momento, dice la autora que estamos citando, quien atenía a Carmen Lyra, era Claudia, una hermana de Manuel Mora que era enfermera, ella vivía en un cuarto en la azotea donde vivían Lyra y Mora. Addy Salas alquiló otra habitación en la misma azotea, para poder ayudar a Claudia, haciéndole mandados, pues ella no conocía el Distrito Federal.

 

Cuando Carmen Lyra muere, Manuel Mora tenía planeado salir clandestinamente de México a Costa Rica, con la escritora agonizante… la idea era que la enferma llegara al país y ya en suelo costarricense, entrara en camilla, con Claudia como enfermera y Manuel Mora, disfrazado de médico.

 

Así murió María Isabel Carvajal, Carmen Lyra, aquella de la que dijera el escritor Francisco Soler: “…es uno de esos temperamentos que no se conmueven por una catástrofe y se alteran por una lágrima”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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