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Como controlar el enojo de nuestros hijos

Esther Rosario Sánchez Uriarte.Esther Sánchez U

Profesora de preescolar

 

enojo niños Este es un tema muy difícil e interesante porque a veces no sabes qué hacer con la actitud de los más pequeños cuando su enojo es agresivo, violento, majadero, intenso y hasta terminan llorando.

Una vez estábamos en el Walmart cuando mi hija se enojó y no sabía por qué estaba molesta y empezó a llorar; pensé que quería algo, pero estaba molesta con ella misma.

 

De niños solemos expresarnos “a todo lo que da” nuestras emociones, ya sean positivas o negativas; conforme pasan los años, aprendemos a través de nuestros padres y de la escuela a comportarnos no sólo ante la sociedad, sino incluso ante nosotros mismos. Fingir y adoptar “reglas no escritas” es la norma que rige nuestros sentimientos.

Sin embargo, no todo está perdido. La buena noticia es que podemos impulsar más allá la fuerza innata que llevamos dentro para poder sentirnos, finalmente, vivos y seguros de nosotros mismos. Aunque la mala noticia es que lograrlo es una misión que requiere mucho esfuerzo y dedicación en el aprendizaje que nos llevará toda la vida.

¿En serio?

Si no hacemos algo al respecto, así será. Sin embargo, sabemos gracias a la experiencia que las emociones tienen un poder físico, y saberlo es muy fácil cuando las lágrimas o los golpes llegan, así que hoy te vamos a enseñar cómo lidiar con tus emociones negativas; porque ser más fuerte no implica esconderlas, sino contenerlas e integrarlas a lo que somos:

Dale a tus emociones negativas una salida. ¡Pero no de la peor forma! Lo mejor que puedes hacer es golpear una almohada, correr, escribir furiosamente o llorar. Lo importante es darles una escapatoria que no tenga consecuencias desafortunadas.

Podemos hacer varias actividades con ellos para darles una mejor relajación como escribir, pintar, cantar, tomar un té, o hacer ejercicios.

Decirles a ellos que son muy importantes y no juzgarles su enojo o malacrianza; decirles que no son tontos, ya que los va a sentir inseguros, herido. Podemos juzgar fácil como lo podemos comprobar en cualquier momento y lugar, pero puedes cambiar la perspectiva.

También indicarles que no busquen peleas, ni cosas que no quieres escuchar, mantenerlo tranquilo y decirle que tienen que pensar en el mismo.

Si en ese momento él o ella  está enojado (a), no evitemos ese sentimiento, que lo viva porque es parte de su vida en ese momento así como las buenas cosas.

Podemos enseñarle a respirar profundo y tranquilizarse, justificando que cuando nos enojamos pensamos con más dificultad.

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