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En búsqueda de una cultura de paz

 Artículo escrito por Catalina Rivera Sanabria  CatalinaRiveraS

Abogada y Notaria.

 

Cada día que nos despertamos escuchamos noticias violentas: asesinatos, guerras, peleas, y muchas otras noticias que implican violencia o si dicho de otra manera, falta de paz.

¿Qué es paz? Paz viene de la palabra latina pax. Puede definirse como un estado a nivel social o personal en que existe un equilibrio y unidad entre las partes. Podría decirse también que la paz es la ausencia de violencia.

paz esSegún el Diccionario de la Real Academia Española, la paz es “1. Situación y relación mutua de quienes no están en guerra. 2. Pública tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposición a la guerra o a la turbulencia. 3.  Tratado o convenio que se concuerda entre los gobernantes para poner fin a una guerra. 4. Sosiego y buena correspondencia de unas personas con otras, especialmente en las familias, en contraposición a las disensiones, riñas y pleitos. 5. Reconciliación, vuelta a la amistad o a la concordia. 6.  Virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos a la turbación y las pasiones…”

Vemos entonces de estos significados dados que al fin de cuentas la palabra paz y violencia o guerra están íntimamente ligadas. Si no hay guerra hay paz, si no hay violencia hay paz.

Entonces, ¿cuándo hay violencia? Cuando  los seres humanos se ven influidos de tal manera que sus realizaciones afectivas, físicas y psicológicas no se ven cumplidas. El elemento principal de la violencia es el daño, que puede no solo ser físico sino también psicológico, y hoy en día se habla de un daño económico o patrimonial también.

Volviendo al concepto de paz, una relación pacífica podría decirse que es cuando los seres humanos logran conseguir juntos objetivos que no podrían haber alcanzado por separo. Estas relaciones implican una colaboración armoniosa y constructiva, una cooperación, un esfuerzo para resolver conflictos en potencia.

Según Adam Curle, en las relaciones pacíficas deben privar la mutua asistencia, el entendimiento mutuo, la preocupación e interés solidario y la colaboración nacida de dicho apoyo mutuo.

No me puedo explicar por qué, en las escuelas y desde niños, el sistema educativo se preocupa por enseñar materias básicas como matemática, español, estudios sociales, y demás, no se preocupa por enseñar y crear en los pequeños una “cultura de paz”.

Si vemos nuestra legislación, ¿cuántas leyes tipifican la violencia y la castigan?, Código Penal, Ley de Penalización de Violencia contra las Mujeres, Ley de Violencia Doméstica, Código de la Niñez y Adolescencia.. y me pregunto ¿estas leyes serán tan efectivas como para acabar con la violencia? ¿y la violencia escolar y colegial? ¿y la violencia en los trabajos? ¿y la violencia contra los hombres? ¿la violencia entre los mandatarios y grupos sociales que no implican agresiones físicas?

¿Por qué no tomar como punta de partida nuestra Ley de Resolución Alterna de Conflictos y Promoción de la Paz Social y le damos su verdadero significado? Una cultura de paz no es otra cosa que la transformación de la competición en cooperación, se debe tratar entonces el conflicto de manera tal que todos los involucrados se beneficien.cultura de paz

La del de Resolución Alterna de Conflictos en su artículo primero establece “Educación para la paz. Toda persona tiene derecho a una adecuada educación sobre la paz, en las escuelas y los colegios, los cuales tienen el deber de hacerles comprender a sus alumnos la naturaleza y las exigencias de la construcción permanente de la paz.

El Consejo Superior de Educación procurará incluir, en los programas educativos oficiales, elementos que fomenten la utilización del diálogo, la negociación, la mediación, la conciliación y otros mecanismos similares, como métodos idóneos para la solución de conflictos. La educación debe formar para la paz y el respeto a los derechos humanos.”

¿Qué tipo de educación se estará dando? ¿Las autoridades estarán cumpliendo este artículo?

En lugar de estar pensando en leyes que castiguen la violencia, por qué no educar a los niños y adolescentes en la búsqueda de una cultura de paz. Si todos aprendiéramos a tener esta cultura, los Tribunales de Justicia no estarían saturados, cuántas muertes podrían evitarse, podría disminuirse la violencia doméstica.. Es un sueño que si todos exigimos este tipo de educación podría lograrse.

Como dice el Mayor Zaragoza: “Tenemos también que desarmar la historia. Enseñamos a nuestros hijos la historia del poder. No la del saber. La de la guerra, no la de la cultura. Historia jalonada de acontecimientos bélicos, con el fragor de las armas como única banda sonora. Tendremos, pues, que cambiar. Sí: tenemos que aprender a pagar el precio de la paz como hemos tenido que pagar el precio de la guerra. Sería necesario establecer nuevas prioridades”

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