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Influencia de pedófilos en sus albores sacude a los Verdes alemanes

Por María Laura Aráoz (dpa)

CONGRESO DEL PARTIDO DE LOS VERDES EN AMBERGA cuatro meses de las elecciones generales en Alemania, el Partido de Los Verdes se ve enfrentado con uno de los capítulos más incómodos de su historia: la influencia de grupos pedófilos en el nacimiento de la agrupación. La presidencia de Los Verdes encargó hoy un informe a un investigador independiente sobre el papel que cumplieron grupos con inclinaciones pedófilas en los primeros años de vida de la agrupación surgida del movimiento ecologista, pacifista y antiburgués.

“Queremos saber con exactitud cuánto tiempo y en qué medida pudieron tener influencia dentro del partido grupos que planteaban las demandas completamente inaceptables de despenalizar la sexualidad entre adultos y niños”, sostuvo la cúpula.

En su edición de esta semana, el semanario “Der Spiegel” revela que el “Grupo de Trabajo de Homosexuales, Pederastas y Transexuales” tuvo un ascendente mucho mayor sobre Los Verdes de lo que hasta ahora se conocía.

“Ninguna fuerza política en Alemania luchó por los intereses de hombres con inclinaciones pedófilas como Los Verdes. A mediados de los años 80 actuó temporalmente casi como el brazo parlamentario del movimiento pedófilo”, afirma la revista.

La publicación precisa que en los archivos de Los Verdes se encuentran rastros de estos tempranos lazos con los militantes pedófilos, en forma de mociones y resoluciones partidistas, circulares e incluso en informes financieros. “Un vistazo a los documentos muestra que la organización de pedófilos incluso fue provista de dinero tanto del grupo parlamentario como del partido”.

La influencia de los pedófilos alcanzó su cénit en el congreso programático de Los Verdes de Renania del Norte-Westfalia en 1985, que aprobó un documento de trabajo que permitía “la sexualidad no violenta” entre adultos y niños. La indignación no se hizo esperar y la moción fue retirada.

“Hubo resoluciones erradas, como sabemos del debate de 1985, una resolución en Renania del Norte-Westfalia que llevó a que el partido no entrase en el Parlamento regional”, señaló el jefe del grupo parlamentario verde y principal candidato a las elecciones, Jürgen Trittin.

Los homosexuales, pedófilos y transexuales adquirieron más jerarquía en el año 1984, cuatro años después del nacimiento de los ecopacifistas, cuando se convirtieron en el grupo “Derecho y Sociedad” que asesoraba a la bancada verde en el Bundestag.

La principal meta de los pedófilos era la abolición del artículo 176 del Código Penal que prohíbe actos sexuales con menores. Pero siempre se encargaron de recalcar que el sexo con niños sólo era aceptable si era voluntario y no existía situación de dependencia.

La cúpula actual verde aseguró que el partido nunca quiso propagar el sexo con niños, pero la cuestión, analiza con mucho tino el “Spiegel”, es si contribuyeron a crear un clima en el que las personas pudieran verse alentadas a vivir inclinaciones que están prohibidas.

El grupo de trabajo se disolvió en 1987, entre otras cosas por la presión de los colectivos de gays y lesbianas, que pasaron a conformar un grupo propio dentro del partido.

En medio de su lucha contra los cánones sexuales establecidos y a favor de la liberación femenina y los derechos de los homosexuales, Los Verdes perdieron el norte en cuanto a la sexualidad infantil, pero en la práctica nunca enmendaron leyes a favor de los pedófilos, destaca el semanario.

El pasado pedófilo de Los Verdes salió a relucir con la polémica desatada en torno al histórico dirigente francoalemán y eurodiputado verde Daniel Cohn-Bendit, que recibió un premio la semana pasada en Alemania.

El legendario líder de las revueltas estudiantiles de mayo de 1968 fue alcanzado por su pasado de provocador antiburgués cuando fueron rescatados del olvido unos pasajes de unas memorias semificticias sobre una experiencia erótica con los niños que cuidaba en un jardín de infantes de la Universidad de Fráncfort.

“Me ocurrió varias veces que algunos niños me abrían la bragueta y comenzaban a acariciarme”, reza un fragmento de “El gran bazar”. En varias entrevistas publicadas este fin de semana, Cohn-Bendit aseguró que sólo había querido provocar y que nunca tuvo inclinaciones pedófilas. “Fue una provocación. Sin gusto, tonta, pero una provocación”.

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