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Tony Curtis: “Trapecio” y “Fugitivos”.

Por Ocean Castillo Loría.

 

Cuando en los créditos de una película, se mira el nombre de Tony Curtis, el aficionado o fanático del cine casi que tiene la garantía de un gran filme…

Tony Curtis era uno de los representantes de una gran época de la cinematografía Estadounidense…

Pero también Curtis fue todo un casanova, un signo de los casanovas de su época, al que bellas mujeres se rindieron a sus pies…

Tony CurtisEl verdadero nombre del actor era Bernard Schwartz, pero lo cambió por el de James Curtis, hacia finales de los cuarentas y luego por el que lo llevaría a la fama: Tony Curtis (Nombre que utilizaremos a lo largo de este  artículo para identificarlo)

No cabe duda que Curtis era un tipo bien parecido y esto fue clave en Hollywood, en una época en la que para ser actor debía tenerse guapura… que lo digan las adolescentes de la década de los cincuentas que desfallecían ante la figura del actor.

La vena artística de Curtis, fue herencia de su padre, Emmanuel Schwartz, un húngaro quien había tenido experiencia en la actuación, pero nunca alcanzó la fama, de ahí que ejerciera el oficio de la sastrería.

La madre de quien conocemos como Tony Curtis, era Helen Schwartz, una enferma esquizofrénica, cuya alegría era apalear a sus hijos, uno, el afamado actor de quien trata este artículo y su hermano Julius, quien muriera a los 12 años.

En su autobiografía, Curtis habla de la muerte de su hermano: Julius admiraba la pandilla con la que andaba Curtis,Tony Curtis2 quería andar con ellos, pero Tony lo rechazaba, en uno de esos rechazos, Julius queda solo en media calle y un camión lo arrolla.

El cadáver de Julius Schwartz queda prácticamente irreconocible, Tony lo identifica por una característica dental…

Luego de este evento, Curtis tiene el pensamiento de que su vida tiene que cambiar y ese cambio solo tiene un nombre, la fama y esa fama solo tiene un espacio: el cine. Es por ello, que sentado en una sala de cine, al apagarse las luces, Tony entra en la magia de mundos nuevos, de la mano de un gran actor: Cary Grant.

Aunque parezca increíble, será Grant el que le enseñe a Curtis a ser un caballero y a ser un conquistador…

Por otra parte, Curtis entrará en el ejército, pues “prefiere” su disciplina a la cárcel. En el cuerpo bélico, entrará en combate con los japoneses en el Pacífico, esto, al ser parte de la tripulación de un submarino.

Luego de la guerra, Tony paga un curso de actuación en la Dramatic Workshop, en Nueva York, allí lo mira un caza – talentos, que bajo el pago de cien dólares semanales, lo contrata para Estudios Universal. Es ese caza – talentos, el que le pone el nombre de Anthony Curtis, luego, el primer nombre será acortado al de Tony.

En 1949, Curtis tiene un corto papel en la película “El abrazo de la muerte”, para ello, aprende a andar a caballo, manejar florete, no tener miedo a realizar las caídas más peligrosas, bailar y declamar. Lo que no aprendió, ya lo sabía… darse de puñetazos con los dobles.

Para 1951, protagoniza: “Su alteza el ladrón”. Pese a los problemas argumentales de la película, el acento neoyorkino de Tony lo encumbró al éxito. Al año siguiente, repitió la formula en “El hijo de Alí Baba”. Paralelamente, el actor se casa con Janet Leigh, esto permitió que se ubicara de manera ventajosa en el duro mercado de Hollywood.

Curtis hizo con Leigh varias películas, entre ellas: “El Gran Houdini” (1953) y “Coraza negra”, de 1954. Ellos tuvieron dos hijas Kelly y Jamie Lee Curtis. Ambas se dedicaron al cine, pero la segunda con mejor suerte (Actúa en películas como: “Halloween”, “Trading Places”, “Un pez llamado Wanda”, “My girl”, “Mentiras verdaderas” “Freaky Friday”)

Tony actuó en: “Con faldas y a lo loco” (1959), donde para su personaje (Joe), se inspira en su admirado, Cary Grant. En ese filme, Curtis acompaña a Jack Lemmon y a Marilyn Monroe… dicho sea de paso, Curtis escribió en su autobiografía (“Un príncipe americano”), que durante la filmación había embarazado a Marilyn, pero ella había abortado.

Esta es parte de una impresionante filmografía que incluye:

–          “Espartaco”.

–          “Fugitivos”

–          “Trapecio”

–          “Los Vikingos”.

Pero detengámonos en “Trapecio” (1956), aquí entra una anécdota personal, cuando se proviene de una familia amante del cine como es mi caso, los comentarios de buenas películas no pueden faltar, ya mi abuelita paterna hablaba maravillas de “Trapecio” y mi hermano mayor otro tanto.

Esta película de Carol Reed, con una duración de hora y cuarenta y siete minutos, cuenta con las grandes actuaciones de Burt Lancaster y Gina Lollobrigida, aparte de la Curtis. En ella, Mike Ribble (Lancaster), es un verdadero ícono en el mundo del trapecio. Él, era de los pocos que había logrado un triple salto mortal, pero para Ribble todo acaba bruscamente, cuando como fruto de una caída queda lesionado de por vida.

Por su parte, Tino (Curtis), un ambicioso y joven trapecista, llega a la capital de Francia, con el objeto de aprender de Ribble, el triple salto mortal; éste acepta bajo la idea de recuperar glorias pasadas.

Pero en un momento determinado, entra a escena una mujer: Lola (Lollobrigida) y entonces las ideas de Ribble y Tino, cambian…

Llega así el triángulo amoroso, que pone en peligro la amistad de los personajes masculinos de la película, Lola es una mujer ambiciosa que desea surgir a cualquier costo…

De 1958 es “Fugitivos”, filme protagonizada por Tony Curtis y Sidney Poitier. Esta película gana dos premios Oscar: mejor guion y mejor fotografía, fue nominada en 9 categorías, entre ellas, Curtis, como mejor actor.

El argumento de “Fugitivos”, es el siguiente: Curtis y Poitier son dos presos que son transportados en un vehículo hacia una nueva cárcel, el carro se accidenta y ellos aprovechan para escapar, el asunto es que están encadenados el uno al otro. La película va más allá del argumento, dirige una denuncia social contra el racismo.

Curtis no recibió el Oscar, cosa que siempre lo llenó de tristeza…

En ese momento, Tony ya era valorado como actor de comedia y drama, donde se destacan películas como:

–          “Chantaje en Bradway” (1957)

–          “Operación Pacífico” (1959)

–          “La carrera del siglo” (1965)

En 1962, Tony actúa en “Taras Bulba”, película basada en el libro de Nicolas Gogol, allí conoce a Chiristine Kaufman, con ella se casa en segundas nupcias y tiene dos hijas: Alexandra y Allegra

Aparte del cine, Tony hizo una gran cantidad de películas para la televisión, destacaremos dos:

–          “El estrangulador de Boston” (1968)

–          “Lepke” (1975)

Ambas películas están basadas en sucesos reales, la primera, se ubica entre 1962 y 1964, donde 13 mujeres fueron estranguladas por Robert de Salvo, un fontanero que tenía un feliz matrimonio y era un “ciudadano normal”. Curtis fue nominado como mejor actor a un Globo de Oro por ese papel. Ese mismo año (1968), se casó con Leslie Allen de esa unión, nacieron dos hijos: Nicholas y Benjamín.

En el caso de “Lepke”, Curtis encarna a quien fuera el gánster Louis Lepke Buchalter…

Para algunos críticos, la carrera del actor, comenzó a caer en los años ochenta, cuando se dedicó a actuar en televisión. En esa época, perdió forma física, pasó por una operación de corazón, de igual manera, se hizo varias cirugías plásticas; e inclusive, con 81 años, se desnudó para una de las revistas más famosas: Vanity Fair.

Acabamos de referir a los hijos varones de Tony: Nicholas caerá preso de la adicción a las drogas, lo que lo matará a los 23 años, fruto de una sobredosis de heroína. La culpabilidad que esto generó en su padre, fue inmensa, al grado que llegó a decir que Nicholas se le aparecía en sueños.

Su hija, la ya mencionada actriz Jamie Lee, dijo a la prensa que su padre tenía plena conciencia de no ser un buen progenitor, lo que contrastaba con sus grandes actuaciones en la pantalla grande y la chica.

La cuarta esposa de Tony Curtis, fue la actriz Andrea Savio, pero en él se cumplió, parafraseando, aquello de no hay “quinta mala”. Curtis se casó por quinta vez con Lisa Deustch, unión que duró un año (1993 – 1994); finalmente, terminó sus días casado con la modelo Jill Vandenberg, de 28 años.

Al ir muriendo sus amigos, combatió la soledad a través de la pintura. Es en ese momento que por una neumonía, queda postrado en una silla de ruedas, pero esto no impidió que varias de sus pinturas, fueran vendidas en millones de dólares. De igual modo, se volvió especialista en decorar cajas bajo la técnica del collage, esto con viejas cartas y fotografías.

El 29 de septiembre del 2010, Curtis muere por un ataque cardiaco, ya en julio de ese año, había estado internado por problemas respiratorios…

Llega así a su fin, la vida de uno de los actores que entran a la historia del cine, garantizando con su nombre, la calidad de las películas en las que actuó, el juicio, sobre la calidad de su vida, es otra historia.

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